Jardín Maternal Sagrada Familia

Hace más de 18 años nació el Jardín Maternal Sagrada Familia como respuesta a una urgente necesidad de la zona. Luego de varios años funcionando, la primitiva guardería para niños ubicada en la Capilla Nuestra Señora de la Ribera, lugar donde las mamás dejaban a sus niños para poder salir a trabajar, se vio obligada a cerrar sus puertas.

En el año 1994 se estudió la posibilidad de volver a abrirla. Para aquel entonces, los salones de la Capilla estaban ocupados y el espacio disponible era insuficiente. Con el apoyo de la Catedral, se resolvió construirla en un lugar más cercano a la villa.

En dicha oportunidad se constató que los criterios educativos actuales demandaban, no solo el simple cuidado de los niños con algunas voluntarias, sino que también había que brindarles alimentación, cuidados sanitarios y estimulación temprana. Esto llevó a la necesidad de que hubiera un jardín maternal en la zona y con personal idóneo permanente, así fue como se fundó nuestro jardín SAGRADA FAMILIA.

El terreno de la calle Martín y Omar 1135, donde está ubicado el Jardín Maternal, fue comprado gracias a las colectas que se realizaron durante el período de Adviento y Navidad de ese 1994 en las puertas de la Catedral y de las Capillas del Bajo. Posteriormente, en los años subsiguientes y con el mismo método, se consiguió lo necesario para rellenarlo y edificar el Jardín Maternal.

SAGRADA FAMILIA abrió sus puertas en marzo de 1998 y desde entonces brinda sus servicios a un máximo de 30 chicos de 45 días a 3 años. El jardín abre sus puertas desde las 7:30 hs hasta las 13:00 hs. Cada día los niños reciben un desayuno y almuerzo saludable. Según la edad y etapa, se les brinda estimulación temprana, diversas formas de recreación, y se desarrollan hábitos de higiene. Además se intenta acompañar a las familias en las necesidades que van presentando, y se ofrecen espacios de aprendizaje y encuentro también para los adultos.

Creemos que durante la infancia, los niños dependen casi absolutamente de otros que velen por su cuidado, su crecimiento y su desarrollo. Hoy sabemos que la primera infancia es una etapa clave en la historia personal de cada niño o niña que genera huellas relevantes para su vida personal y educativa futura.

En el año 2016 hemos dado algunos pasos de crecimiento que nos parece importante agradecer, celebrar y compartir. Por un lado el acompañamiento y perfeccionamiento de las trabajadoras del jardín, a través de algunas reuniones acompañadas por gente de Cáritas Diocesana, así como de profesionales del ámbito de la salud y de la pedagogía. La integración en las reuniones de red de jardines, y la participación en el foro anual de niñez, adolescencia y familia, organizado por Cáritas Diocesana.

Por otro lado, también se realizaron importantes mejoras en el mantenimiento del edificio, reparando sus techos, algunas de sus estufas y ampliando y protegiendo el patio descubierto, en el que los niños juegan. También se ha rearmado un equipo de conducción integrado por varios laicos de la comunidad, de las distintas capillas de la parroquia, y del área de Cáritas, bajo la conducción del sacerdote. Así, se logró una mejor supervisión de las actividades del Jardín y organización para la búsqueda de recursos, con el fin de brindar a los niños y sus familias un servicio cada día más eficiente.

Al ya histórico compromiso mensual del Proyecto Esperanza de la comunidad de padres del colegio San Juan el Precursor, se ha sumado también como nuevo donante la fundación Grupo Unidad, con un significativo compromiso mensual. Esto nos ayudó ante la difícil realidad inflacionaria. Hemos ofrecido también algunos talleres de reflexión para madres del jardín, abierto a familias del barrio. Por último, para una mejor atención de los niños, hemos convocado en diversos momentos del año a voluntarios para ayudar en las salas. La respuesta fue muy buena. Se incorporaron varias madres que, organizadas en días y horarios, acompañan y fortalecen la presencia en las salas.

Los fondos para el funcionamiento provienen de donaciones, contribuciones mensuales y principalmente de la colecta que cada año se hace en la Catedral y en las Capillas durante el tiempo de Adviento y Navidad. También hay un convenio con el ministerio de desarrollo de la provincia de Buenos Aires. Esto, sin embargo, no es suficiente para sostener los gastos operativos del jardín, ni para planificar mejoras.

Por eso, en el 2016 lanzamos la campaña de Adviento “TU APORTE EVANGELIZA”, orientada a recaudar fondos para el sostenimiento económico del jardín maternal SAGRADA FAMILIA, implicando ello: pago de sueldos y aportes correspondientes, mejoramiento en cuestiones de infraestructura, seguridad, y materiales que favorezcan la estimulación y educación de los niños.

La acción evangelizadora de nuestra comunidad parroquial quiere ser signo de la misericordia de Dios, con gestos y palabras. El Jardín Maternal Sagrada Familia es la expresión concreta. Para poder llevar adelante la tarea se necesitan recursos humanos y económicos.