Restauración

A mediados de 1999, en el marco de una visita pastoral de nuestro obispo Monseñor Jorge Casareto al Consejo de la parroquia, se planteó la posibilidad de mejorar el aspecto interior del templo, que estaba muy deteriorado.

A partir de allí se formó una comisión integrada por el Arq. Jorge Valera, el Arq. Francisco Santa Coloma y el Ing. Juan José Briozzo, con la presidencia del párroco Pbro. Pedro Oeyen, para comenzar a estudiar los trabajos necesarios.

No hizo falta mucho tiempo para que esa comisión tomara conciencia de que el deterioro existente era muy crítico de modo tal que los trabajos necesarios deberían ser mucho más profundos de lo que originalmente se pensaba.

Fueron dos años de estudios en los cuales se hizo un relevamiento completo del edificio, se realizaron todos los planos nuevos que no existían, se estudiaron una por una todas las patologías existentes, se analizó cuáles eran las mejores soluciones y se evaluó a la vez un costo estimativo de la obra total.

Se realizó finalmente un informe de todo lo estudiado acompañado de una importante documentación fotográfica. Este informe se le presentó al Sr. Obispo Monseñor Jorge Casaretto en junio del año 2000 y él mismo, en esa reunión, nos alentó a seguir trabajando para poder dar inicio a las obras.

Estado general del templo antes de la Restauración

El estado general del edificio era muy crítico y deslucido. La humedad penetraba por techos, ventanas, terrazas y rajaduras, degradando a su paso la mampostería y los revoques, y afectaba directamente la estructura de hierro del templo, oxidándola y debilitándola al punto tal que en algunos sectores había dejado de existir.

Esto comprometía seriamente la estabilidad de algunos elementos ornamentales y de la mampostería misma. Era frecuente ver cómo periódicamente se desprendían pedazos y caían sobre el atrio.

Por otro lado las carpinterías metálicas también estaban muy oxidadas y hacían presión sobre la estructura debilitada de plomo de los vitraux provocando la rotura y caída de los mismos. Así fue como muchas piezas originales se fueron perdiendo con el tiempo. Todas las instalaciones en general estaban obsoletas y a punto de colapsar.

Característica principal de esta restauración

La Restauración, en la medida que fue posible, respetó y fue fiel al estilo original del templo. Era necesario detener el proceso de deterioro y aprovechar esa obra para, a la vez, restituir partes y elementos faltantes (pináculos, balaustradas, florones, crochetes, frisos, etc.), y que de esa manera el templo pudiera recuperar el valor expresivo tan característico de su estilo neogótico.

Etapas de la obra

Primera etapa (mayo 2002 – febrero 2003):

  • Se repararon los techos de cobre existentes (2000 m2).
  • Se cambiaron techos de chapa muy deteriorados y oxidados por nuevos de cobre (300 m2).
  • Se reforzó la estructura metálica de los arbotantes (arcos exteriores sobre las terrazas laterales).
  • Se reparó la carpintería metálica sostén de los vitraux del templo.
  • De la misma manera se arreglaron la carpintería de madera y puertas de acceso al templo.
  • Se desmontaron todos los vitraux y se llevaron a un taller donde se limpiaron, se desarmaron, se cambió su tracería de plomo, se restauraron malas intervenciones anteriores y se repusieron partes rotas o faltantes. Luego se volvieron a colocar en las carpinterías ya reparadas.
  • Se colocaron nuevos vidrios transparentes de protección exterior de los vitraux como así también se hicieron nuevas mallas metálicas de protección para los mismos.

En la torre:

  • Se reforzó su estructura metálica.
  • Se realizaron nuevos revoques y pisos en su interior.
  • Se pintó el interior.
  • Se restauró la carpintería metálica y la estructura de hierro expuesta.
  • Se repararon las escaleras de subida.
  • Se soldaron las celosías metálicas a un marco perimetral y se les colocó por detrás una malla para evitar el ingreso de las palomas al interior de la torre.

Segunda etapa (junio 2003 – octubre 2005):
Principalmente se realizó la restauración de las fachadas exteriores

  • Limpieza a mano e hidrolavado de superficies.
  • Consolidación y reparación de elementos ornamentales, mampostería y revoques sueltos.
  • Reparación de ladrillos a la vista y juntas (1000 m2).
  • Reparación de revoques símil piedra (2700 m2).
  • Reparación de molduras y frisos (3000 ml).
  • Reconstrucción e impermeabilización de terrazas laterales (400 m2).
  • Instalación de un sistema de protección contra palomas.
  • Reposición de todos los ornamentos originales faltantes (400 Unidades).
    1. 40 pináculos grandes.
    2. 200 ml de muros calados (balaustradas).
    3. 360 pináculos chicos, florones, crochete, templetes y elementos varios.

También se construyó en esta etapa una santería con ingreso por el nartex del templo y se hicieron algunos arreglos en el interior de los salones y de la vivienda de los sacerdotes como por ejemplo la calefacción y baños.

Tercera etapa (mayo 2006 – mayo 2009):
Consistió en la restauración del interior del templo, de la casa parroquial y de los atrios exteriores.

  • Se quitó el revoque salpicado existente sobre las paredes y elementos ornamentales aplicado en la reforma del ’65, el cual, por el paso del tiempo y de la humedad exterior, se encontraba desprendido en muchos sectores y decolorado.
  • Se restauraron los revoques originales y se reestablecieron las texturas y colores originales de las paredes.
  • Se recuperó el dorado de todos los elementos ornamentales existentes.
  • Se pintaron nuevamente los ornatos en los cielorrasos.
  • Se hicieron a nuevo los zócalos perimetrales con un estucado símil mármol igual al que existía originalmente.
  • Se cambiaron los pisos dañados y deteriorados de las naves laterales, cruceros y ábside por nuevos con el mismo diseño que los originales.
  • Se cambió totalmente la instalación eléctrica, que estaba extendida precaria y desordenadamente por cables sueltos exteriores. Se la adecuó a un nuevo sistema de iluminación, el cual, mediante dimerización y un sistema digital de control, podrá ser programado para diferentes escenarios en distintas celebraciones, buscando destacar la admirable arquitectura interior pero a la vez con la posibilidad de crear un clima de espiritualidad, acogedor y cálido.
  • Se cambió la instalación de audio existente por un sistema con componentes de última tecnología.
  • Se corrió el presbiterio junto con el altar unos metros hacia atrás de modo tal de poder ubicar sobre la nave central más bancos y conseguir también una mejor participación visual hacia ambos cruceros. Se lo revistió en madera.
  • Se restauraron las imágenes existentes y las hornacinas de madera que las contenían. El mismo trabajo se realizó en los retablos del vía crucis.
  • Se restauró el baptisterio, la Capilla del Santísimo, la sacristía y diferentes despachos y salones parroquiales. Se construyeron nuevos baños públicos y para discapacitados.
  • Se construyó un sótano para depósito general debajo de uno de los cruceros

Presupuesto

La obra costó aproximadamente $ 10.000.000, proviniendo dichos fondos del aporte de vecinos, feligreses, colegios, clubes, comerciantes y empresarios. La Municipalidad de San Isidro aportó aproximadamente el 40 % del costo de la obra.

Hallazgos

En el transcurso de la obra se encontraron los restos del Pbro. Diego Palma quien fuera Párroco desde marzo de 1857 a diciembre de 1890. También fue encontrada por casualidad la piedra fundamental de inicio de los trabajos en la construcción de la Catedral, así como restos del primer cementerio que hubo en San Isidro.