Reflexión de la licenciada en Psicología María Julia Sánchez, publicada en la revista Bienaventurados del mes de junio de 2019.

“Recuerda que de la conducta de cada uno depende el destino de todos”. Alejandro Magno.


La problemática de las adicciones se encuentra en continuo crecimiento a nivel mundial. No hay clase social, edad ni género. Todos podemos recurrir al consumo (sea de sustancia o no) para calmar el dolor de existir. Sí: vos y yo también, aunque hoy lo creas imposible.
Todos conocemos a alguien que está atrapado en este padecimiento. En este sentido, el rol de la comunidad es crucial: puede cuidar y acompañar a quienes están en situación de riesgo. Aquellos a quienes les interese la temática pueden formarse. SEDRONAR es un organismo capacitador por excelencia.
El abordaje más efectivo para hacerle frente a este flagelo es lo que yo llamo un “Equipo de 4”: el sujeto, su red (familia y amigos), los especialistas y las instituciones que pueden dar contención (clubes, iglesias, escuelas, centros culturales). Estas cuatro intervenciones contribuyen a desmontar la escena tóxica que facilita la adicción. ¿Cómo? Forjando otros vínculos significativos y desplazando a la sustancia, que lo hacía estar de la mano de un extraño. Logrando que la persona busque calmar el malestar que lo atraviesa con otras herramientas: escucha, proyecto de vida, amigos…
Si querés ayudar a alguien que se encuentra en esta situación:
• ¿Qué hacer? Promover hábitos saludables, incluirlo, darle afecto y contención.
• ¿Qué no hacer? Focalizar en la sustancia. Saber si la persona consume cocaína, marihuana o psicofármacos es lo de menos. La droga es una pantalla.
Yo, por ejemplo, formo parte del Centro Convivencial Terapéutico “Casa de Día”, en San Fernando. Allí recibimos, de lunes a viernes de 10 a 16 h, a adolescentes de entre 11 y 21 años que tienen problemas de drogas. Trabajamos para brindar una mejor calidad de vida a los concurrentes. Es una tarea que se construye con pequeños gestos. Por ejemplo, Hernán Rondán (Coordinador de “Casa de Día”), valora muchísimo los cierres de jornada en el patio de atrás, en donde los concurrentes suelen saludar y abrazar a los nuevos ingresantes, diciéndoles que los esperan al día siguiente. Como él siempre dice: “Es clave para que el joven regrese al día siguiente”. Devolverles su capacidad de soñar y de poder encontrarse consigo mismos es parte de nuestra labor; y también lo podés hacer vos con quien lo necesite.
Hay comentarios que brotan de Casa de Día que te aseguro que salvan vidas: “¡Retomaste la escuela, felicitaciones!”, “Es importante hacerte un chequeo general para conocer tu estado de salud”, “Ojo, yo ya la pasé”, “Julia, necesito hablarte, tengo un problema”, “Sebas hace un pollo al disco para chuparse los dedos”, “-No vino Cris, no atiende el celular. -Gracias por avisar, ya lo voy a buscar”, “Sol, ¿cantás conmigo? ¡Dale! Tu mirada es todo mi abrigo, tiene la gracia de hacerme que me sienta vivo…”, “Gracias, Hernán, siempre estás”.
Si querés aportar tu granito de arena con alguien que lo necesite, tu objetivo tiene que ser contribuir a devolverle la posibilidad de crear un proyecto de vida auténtico. Para ello está el “Equipo de 4”, ¿te acordás? Y también podés denunciar al dealer en forma anónima.
Nadie está exento. Doy gracias a Dios por contar con una red social saludable; entre ellos, a un amigo, Felipe, que depositó su confianza en mí para hacer esta nota.

Lic. en Psicología
María Julia Sánchez
M.N.: 60.458
M.P.: 97.040

SEDRONAR: www.argentina.gob.ar/sedronar
Facebook: Centro Barrial “La casa azul”