Reflexión de Mercedes Ruiz Luque publicada en la revista Bienaventurados del mes de septiembre de 2017. 


Si bien la canción “Al Santísimo Sacramento” surgió como una respuesta (siempre es Dios quien nos primerea), terminó siendo un diálogo en el que Él mismo me fue mostrando el camino a seguir.

Durante varios años trabajé como secretaria en la parroquia Santísimo Sacramento. “La secretaria del Santísimo”, me decían algunos… ¡gran privilegio y responsabilidad! Una amiga en la fe que frecuentaba la parroquia me preguntó una vez: “¿Por qué no componés alguna canción de adoración?”.

La pregunta me quedó resonando por un tiempo. No fue hasta varias semanas después que, en medio de un viaje en auto, en mi cabeza empezó a brotar una melodía, y la letra del estribillo fue naciendo y acomodándose de a poco. Ese mismo verano me fui de viaje al Sur. Al subir una montaña y verme rodeada de toda la Creación, el resto de la letra siguió surgiendo. Cuando volví de las vacaciones, le hice algunos arreglos y la fui “puliendo” mientras rezaba frente al Santísimo.

Una vez que estuvo terminada, les pedí a dos amigos que me ayudaran a grabarla. Iba a ser una versión bien sencilla, con piano y guitarra. Nos juntamos un par de veces para prepararla, pero había algo que no salía y no terminaba de convencernos.

Así fue que dejamos pausada la idea de la grabación. Pasaron otras semanas, y la misma amiga que me había sugerido escribir la canción me avisó de un concurso que organizaba el Espacio Joven del Congreso Eucarístico Nacional. Grabé a las apuradas una versión con el celular y la mandé, porque no quedaba mucho tiempo para participar. A los pocos días, me avisaron que había sido una de las canciones seleccionadas para formar parte del CD, y que tenía que mandarla en buena calidad para que la incluyeran. Ahora sí, era momento de grabarla. Nos contactamos con una productora católica que nos dio todo su apoyo y comenzamos a trabajar.

Después de terminar y mandar el audio para este CD, llegamos a la conclusión de que la mejor manera para que se diera a conocer era a través de un video. Con este objetivo, hicimos una campaña para recaudar fondos, campaña que duró varios meses. Mucha gente nos ayudó, pero aun así estábamos lejos de llegar a lo que necesitábamos.

Era ya diciembre de 2016. El año estaba terminando y seguíamos sin conseguir los fondos. Y, de repente, recibimos la colaboración generosa de una familia. Gracias a ellos y a la ayuda de tanta gente, pudimos lanzar el video “Al Santísimo Sacramento”.

El proceso de esta canción fue largo; tuvo idas y vueltas, avances y estancamientos. Pero si hay algo que me quedó clarísimo es que los tiempos de Dios no son los nuestros. A veces las cosas no salen como lo esperamos: es en esos momentos cuando tenemos que aprender a confiar en que Dios sabe lo que está haciendo, y que tiene sus planes y sus tiempos…

“Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que sus caminos, y mis pensamientos más que sus pensamientos”.